New MMSA spank logo

Historias de José Luis
Parte 9

by Rafffael spanish

Go to the contents page for this series.

Copyright on this story text belongs at all times to the original author only, whether stated explicitly in the text or not. The original date of posting to the MMSA was: 02 Aug 2008


La fiesta de negocios.

La historia que les reseño a continuación tubo lugar cuando tenia apenas nueve años de edad. Era un chico mimado, travieso y con un defecto mayor que estos dos, mi vocabulario era bastante sucio y agresivo con las personas.

Recuerdo que un día mi padre tuvo que ofrecer una fiesta en la casa, desde la noche anterior me llevó a la habitación y me dijo que si me comportaba mal tenía preparado algo especial para mí, que me cuidara de no hacer nada, ni hablar nada fuera de lugar porque lo iba a lamentar.

Llegó la mañana de la fiesta, en lo posible traté de contenerme pero siempre mi mal genio salía a relucir mientras hacíamos los preparativos. Por fin se me mandó a ducharme y a vestirme con una ropa que se me había preparado para la ocasión, pero como siempre formé una escena porque no era lo que quería usar, a lo que mi padre con cara de pocos amigos subió y me dijo que no quería darme una paliza en ese día pero que si era necesario me la daría delante de todo el mundo, que sabia que a él eso no le importaba, con eso trate de refutar que no quería esa ropa, pero agitándome por el brazo me dijo se acabó, soltó mi toalla quede desnudo frente a el y con algo de fuerza me obligo a vestirme mientras unos manotazos cayeron en mis nalgas y en mis piernas con lo cual momentáneamente me calmé.

Llegaron los invitados, como era de esperar no habían casi chicos, sólo dos niños de mi edad y una niña más pequeña. Comenzamos a jugar, pero como han de imaginar hice amistad con los chicos de mi mismo sexo, mientras a la niña la molestábamos. Pero ella insistía en acusarnos que no la dejábamos jugar con ella y bien nos regañaron por eso, a lo cual decidí no quedarme con esa ofensa.

Alerté a mis nuevos amigos y les dije lo que tenía planeado a lo cual no se animaron diciendo que les castigarían por eso, pero yo con ánimos, creyendo que no me descubrirían, llamé ala niña y la encerré en un tras patio donde están los perros guardianes, no medí las consecuencias, un perro así pudo morderla, aunque no eran agresivos ella empezó a llorar a gritos y eso puso nerviosos a los perros y pues mi broma fue descubierta.

Sus padres y los míos llegaron en un instante y mi padre pidió explicaciones del acto a lo que comencé con un sin número de disculpas, diciendo que nos había fastidiado el día y que sólo era una broma. Mi padre me tomó por un brazo y me dijo broma o no la vas a pagar por esto.

Comencé a ver el problema en el que me había metido, mi padre me excuso delante de la gente y me llevo a un pequeño lavadero, algunos hombres y mis amigos lo acompañaron, ya que las mujeres no querían ver el castigo, pero algunos de los caballeros se animaron hasta apostaban cuanto iba a estar sin llorar.

Me traté de hacer el fuerte y pues mi padre comenzó el castigo haciéndome lavar la boca con algo de jabón, lo cual aunque me molestó no era la gran cosa, me seguía mostrando desafiante, pero todo empezó a cambiar cuando me pidió que me sacara toda la ropa, ahí sabía que la cosa iba en serio. Y empecé a disculparme, pero ya era tarde, mi padre me terminó de desnudar, yo me cubrí con mis pequeñas manos, el diminuto pene que tenía, pero de un manotón me la quitó. A esa edad no tenia mucha experiencia con castigos severos, más que de algunas nalgadas en el culo o en las piernas, el hecho de que esos hombres y mis amigos me vieran en las rodillas de mi padre me provocaba mucha vergüenza. .

Pedía perdón otra vez, sin siquiera derramar una lagrima, aún estaba algo altivo y sin arrepentimiento, pero mi padre llegó con dos pequeñas varas una lisa y otra con algunas hojas, el se sentó en un banco y tocándose me dijo bien a mis rodillas, me quedé inmóvil, pero el entonces se levantó y dijo bien entonces será a lo malo como quieres, me tomó y me puso inclinado en la silla levantando mi culo exponiéndolo y el poco pene que sería visto cada vez que un azote de la vara cayera.

Me dijo recibirás 6 varazos y luego cuatro y te quedaras el resto de la fiesta allí mirando a la pared, pero antes ató mis manos con una pequeña tela, no tenía idea de por qué, así comenzaron los varazos, dolían más que estar sobre su rodilla, pero los soporte bien, sólo un lloro silencioso, no quería que mis amigos y los hombres que estaban allí me llamaran llorón, pero cuando vinieron los 4 últimos con la varita que tenia hojas a la primera que me tocó sentí que agujas se me clavaran dentro y ya no pude más y comencé a llorar, a la tercera casi gritaba pidiendo piedad, por último la cuarta suplicaba, mis amigos estaban horrorizados, quizás pensando en lo que hubiera sido si hubieran sido cómplices.

No era tanto el dolor como el picor que recorría todas mis nalgas, quería desesperadamente rascarme, pero no podía, mis manos estaban atadas y ahora lo comprendía. Todos se fueron y me dejaron allí, unas dos horas después de la fiesta mi padre vino me llevo a la ducha, me lavo me hecho crema y el picor desapareció, desde allí las malas palabras desaparecieron, pero las travesuras continuaron.

 
Go to the contents page for this series.

◀  Read the in this series.     Read the in this series.  ▶


Show all the stories by Rafffael spanish
Go to this author's homepage
You can also discuss this story in the New MMSA Forum.

The contents of this story archive may not reflect
the views or opinions of the site owners, who most
certainly DO NOT sanction ANY abuse of children.
copyright © 2005-2018   admin ·AT· malespank.net
Labelled with RTALabel.org