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El heredero

by Catafracta

Copyright on this story text belongs at all times to the original author only, whether stated explicitly in the text or not. The original date of posting to the MMSA was: 25 Feb 2012


El heredero

Todo comenzó hace años, en una enorme hacienda al sur, en las zonas frescas cerca de la selva Lacandona. Ahí mi abuelo Armando tubo a su primer hijo y primogénito, mi tío Armando, su madre murió durante el parto y mi tío quedo viudo muy joven. Veinte años después mi tío se caso nuevamente y tubo su segunda hija, Esperanza... mi madre.

Mi tío nunca se llevo bien con mi madre, él tenia 21 años cuando mi madre nació. Jamás vivieron en la misma casa. Mi abuelo era muy viejo cuando yo nací de hecho murió unos meses después, sus ultimas palabras fueron insultos para mi padre, que era un mujeriego, alcohólico y que dejo a mi madre un año después cuando se supo que mi tío Armando heredaría todo lo que era de mi abuelo.

Mi madre no se quedo en la calle. Mi tío paga nuestra casa y nos da una pensión mensual. Aunque no tenemos un verdadero trato con él. El lleva nuestras cuentas. Como es costumbre en estos días. Su negocio es fructífero. Hasta donde se, ya no trabaja la granja, por el contrario parece que su negocio tiene que ver con un banco. Como sea es un señor con muchos recursos y que nos mantiene.

Mi tío se encarga de nuestros gastos, así es como se mantiene en contacto y sabe nuestros movimientos, fue por eso que tomo medidas cuando encontró un cargo de una cantidad muy fuerte pagada al ayuntamiento del estado, con el motivo de fianza.

Fue entonces cuando mi tío se acercó a nosotros.

Todo fue realmente un malentendido, yo estaba inmerso en mis asuntos cuando el profesor de deportes me regaño por estar distraído durante un juego, me llamo la atención varias veces. Luego al final del juego camino hasta el centro de la cancha con su pala en la mano, luego me hizo ir hasta el y me dio cinco fuertes... en mi retaguardia. No me dolió mucho, las lágrimas en mis ojos fueron mas que nada por coraje. El tipo me pego frente a toda la clase incluso algunas chicas que estaban en el gimnasio en ese momento.

En realidad él fue el culpable... unos días después entre con un amigo a la escuela, forzando un par de chapas hasta el salón de artes, robamos un par de litros de pintura blanca y pintamos un mensaje a través de la pared del gimnasio. De las diez palabras nueve eran groserías y una era el nombre del maestro. Sabían que había sido yo. Era obvio. Pero sin pruebas no hay delito. Sin embargo llamaron a la policía y encontraron nuestras huellas digitales por todo el salón de artes.

Fuimos a parar un par de días a la cárcel, hasta que nuestros padres nos sacaron. Tenemos audiencia en un par de meses y estamos expulsados de la escuela. Pero les va a costar trabajo quitar nuestro mensaje.

Mi madre no sabe que hacer conmigo, tengo quince años, un historial criminal y me expulsaron de la única escuela privada de la zona.

Al otro día mi madre fue a la escuela rural, pero no me aceptaron por mis antecedentes. En el pueblo nuestra historia era la comidilla de las masas. Por lo tanto bien sabido por la comunidad escolar.

Unos días después mi tío se apareció en la casa. Supongo que llamo antes, pero nadie me lo dijo.

No lo conocía bien, pero de inmediato me cayó muy mal, al entrar a la casa me mando a mi habitación como si fuera mi dueño. Pero era tarde y no quería quedarme a platicar así que hice lo que me ordeno.

Los escuche hablando, luego parecía que mi madre estaba llorando, pero no es nada nuevo. Me dormí como una hora, hasta que me dio hambre. Al bajar a la cocina ellos seguían ahí intercambiando palabras. Yo entre en mi ropa interior como lo hago cada noche y me prepare mi cena. Luego regrese a mi cuarto.

“siempre se presenta en su ropa interior, aun sabiendo que hay visitantes?”
“Si, a él no le importa...”
“tendremos que cambiar eso”

Fue lo último que escuche antes de entrar a mi habitación. No le di mucha importancia solo me metí a mi cuarto, cene y vi la tele hasta quedar dormido.

La mañana siguiente si que fue una sorpresa. Mi habitación parecía haber sido ordenada mientras dormía. Mi armario estaba casi vacío, gran parte de mi ropa había desaparecido. Me quite mi bóxer y lo tire en la alfombra, pero no encontré ni una sola prenda en mi cajón de ropa interior, asi que me puse de nuevo el descartado y baje a ver que demonios había pasado.

En la sala estaba mi tío, vestido de traje como el día anterior. Mi madre estaba en la cocina preparando el desayuno. En la sala estaban algunas mochilas y maletas.

“que pasa aquí, por que vaciaste mis cajones?”
“Te iras a vivir con tu tío por un tiempo y te iras hoy mismo”
“quieres apostar?”
 

Mi tío entro a la cocina, el hombre es enorme y aun a su edad parece muy fuerte. No creo ser rival si es que intenta defender a mamá.

“siéntate”
“estas loco, quien te crees”
“SIENTATE” me dijo posicionando su rostro a un par de centímetros del mio.

Tome asiento, pero solo para saber que carajos quería de mi.

“tomaras tu desayuno y subirás al auto conmigo, vivirás conmigo en la granja de tu abuelo, y tendrás al fin, un poco de estabilidad en tu vida, cosa que tu madre no te ha podido dar”

“yo no me voy a ir, aquí vivo y tu no puedes obligarme a ir a donde no quiero”

El saco un papel amarillento de su saco y lo puso frente a mi.

“que demonios es esto”
“primero, no te atrevas a blasfemar frente a mi de nuevo, segundo es una sesión de derechos, tu madre me cedió tu custodia. Ahora soy tu tutor legal, con todo lo que eso implica”
“mamá que hiciste... porque lo dejaste que hiciera esto?”

Ella no contesto, solo se dio la vuelta dándome la espalda.

“te sugiero que comas tu desayuno, la granja esta a tres horas de aquí y no nos vamos a detener en el camino”

Él se sentó a un lado de mí, mientras comía. Me sentía atrapado y me faltaba el aire.

Mi tío y yo metimos mis cosas a su automóvil y luego me dijo que subiera. Esperaba despedirme de mamá pero ella no salió de la casa. Me sentí algo triste por eso, fue entonces que abandone mi plan de salir corriendo y dejar al viejo parado alado de su auto.

En el camino no se hablo, de hecho el jamás me miro y yo me mantuve casi todo el tiempo dándole la espalda, girado hacia la ventana.

Tres horas después llegamos a un paraje desierto, el camino tenia arboles muy verdes a los costados, se podían ver campos y montañas a lo lejos pero ni una sola casa o persona. Unos cuarenta minutos después llegamos hasta un arco enorme y una reja de metal. El toco la bocina del coche y alguien nos abrió unos minutos después.

Emprendimos un pequeño camino hasta la casa.

Él se bajo y fue a hablar con el hombre que nos había abierto la reja. Un campesino vestido en pantalón de mezclilla, camisa blanca, botas de trabajo y sombrero.

Yo tome una de mis mochilas y camine hasta la puerta de la casa.

“que haces, tu lugar no esta en la casa, lleva tus cosas a ese granero”. (El granero es una construcción de madera, esta pintado de rojo ladrillo y esta a unos doscientos metros de la casa).
“No voy a vivir en la casa contigo?”
“De ningún modo, tu lugar en la casa te lo tienes que ganar, no voy a tener a un delincuente durmiendo en mi casa, de hecho no te quiero en mi propiedad, pero que se le va a hacer” dijo irónicamente.

Estaba muy molesto como lo pueden imaginar, sin embargo no deje que él se diera cuenta de lo mucho que me afectaba. Cargue un par de mis maletas y camine hasta el granero. Por fuera era feo, por dentro es mucho peor. El piso es de tierra y hay un par de vacas en unos cajones en el interior.

Como cree que voy a dormir aquí?

Luego el campesino que nos había recibido se acercó al granero.

“su habitación señor” dijo muy propio... pinche indio pensé... señalo una habitación encima de los cajones de las vacas, se podía subir por una escalera a un costado. Al subir encontré una cama de madera con un colchón de espuma sin resorte. Una cómoda muy pequeña y un improvisado armario con lugar para colgar ropa pero sin puertas. Sin televisión, ni radio, grabadora.... Etc.

Debo admitir que el lugar estaba muy limpio, el piso y las paredes tenían un color blancuzco y la cama estaba tendida. Aun así podía escuchar a las vacas desde donde estaba. Espero que no hagan tanto ruido en la noche, o que esta habitación sea solo una mala broma.

De pronto me dio muchas ganas de ir al baño. Al bajar me encontré al campesino.

“donde esta el baño?”
“Los servicios del SEÑOR, están por detrás del granero...”

Pinche indio... di la vuelta al granero y me encontré una cabina de paneles de madera, con una puerta sin perilla ni chapa, un estanque de medio metro desde el suelo con agua limpia y una llave de agua a un costado. Al entrar el “horror” el baño no era más que una caja de madera con un hoyo por debajo...

El campesino estaba en el granero cuando regrese furioso.

“ni creas que voy a usar eso, pinche indio... es solo un hoyo, quiero un buen baño y una regadera” le exigí.
“Señor, eso es lo que su tío le puede proporcionar ahora, le sugiero que los use por ahora, mientras iré por el para que pueda comentarle sus inquietudes” dijo como burlándose... pinche indio.

Regrese ala parte posterior del granero y use por primera vez la letrina. Tenía muchas ganas de ir al baño, así que no me quedo de otra. No fue tan desagradable de hecho, el olor casi no me llegaba, luego me lave las manos en el pequeño estaque en el exterior y le eche agua ala letrina.

Al regresar al granero mi tío estaba hablando con el campesino.

“el señor no quiere usar la letrina, quiere una taza de porcelana y una buena regadera”

Mi tío solo se rio tras la mofa del campesino. Pero algo mas me llamo la atención, en su mano traía una bolsa de goma con una manguera del mismo material.
“Ha mi sobrino nos deleita con su presencia” sarcasmo “Julián aquí presente estará encargado de ti, mientras te consigo un tutor deberás trabajar en la granja. Él es tu supervisor y tiene mi permiso de tratarte como a cualquiera de los trabajadores de tu edad... ahora bien la comida de la granja es completamente natural, así que es muy probable que tengas problemas estomacales... ahora y cada mañana Julián te hará un enema antes de comenzar tus labores en el campo, a las 6.30 de la mañana. Y bueno esperaba que tuvieras tu primera sesión disciplinaria mañana en la mañana, pero después de tu completa falta de respeto por mi amigo, he decidido que tengas tu primera sesión hoy después de tu limpieza. También toda tu ropa y posesiones materiales serán retenidas, se te proporcionara un atuendo adecuado para la vida en la granja y se te castigara si no lo usas adecuadamente o lo usas sucio o descuidado. Por lo demás Espero que aprendas algo de tu estadía aquí, seguro que será algo nuevo para ti y te sugiero que te mantengas lejos de problemas y obedezcas a Julián, de lo contrario tu vida con nosotros será muy desagradable”

El campesino me tomo del brazo y me llevo detrás del granero.

“quítate la ropa” me ordeno.
“Enfrente de ti, no lo creo” el respondió soltándose el cinturón del pantalón y doblándolo a la mitad.

“te vas a desnudar o no” me pregunto golpeando la palma de su mano. Su método de intimidación funciono a la perfección un par de minutos después estaba desnudo frente a él, con las manos cubriendo mi frente.

“manos a los costados” me ordeno y le obedecí muy a mi pesar.
“Cada mañana, justo a las 6.30 vendrás hasta este estanque, te vas a hincar en la barda dándole la espalda ala letrina y te vas a inclinar hasta poner las manos en el piso. Me esperaras en esta posición hasta que venga a limpiarte”

Me quede mirándole...

“que esperas, hazlo”

Me hinque en la barda como dijo, los dedos de mis pies tocaban el agua fría. Luego me incline hasta poner mis manos en el suelo. No se pueden imaginar lo absurdo de la escena, mis nalgas estaban en lo alto separadas y dejando todo a la vista. Era extremadamente incomodo y humillante. Pero el campesino no se inhibió, camino hasta mi y puso la bolsa de goma entre mis nalgas. Tomo una punta plástica en una mano y la bolsa en la otra.

“vista al frente” me dijo dándome una nalgada.

Ya no pude ver lo que hacia, saco algo de su bolsillo, luego puso algo frio y gelatinoso entre mis nalgas. Fue sobre todo muy incomodo cuando trato de meter su dedo cubierto con esa sustancia en mi recto. Apreté todo lo que pude, pero parece que solo fue un reto para el. Forzó su dedo dentro de mí. Me dolió mucho, sin embargo no lo dejo mucho tiempo dentro. Poco después pude sentir una punta de plástico duro buscando su camino en mi cuerpo, no podía apretar mi ano sin lastimarme, así que lo deje entrar tanto como el campesino quiso.

Luego dejo fluir el agua fría en mi interior, era una sensación muy extraña, humillante pero no del todo incomoda, el agua fría me ayudaba a tranquilizar de alguna manera toda a tensión que había acumulado desde la mañana. De inmediato sentí ganas de usar la letrina...

“no te muevas, deja que el agua te limpie” cinco minutos después “puedes ir a la letrina”

Use la letrina y luego salí por una cubeta con agua.
“Pero que haces estúpido? A la letrina no se le hecha agua”

Tire el agua en el estanque, haciendo caer algunas gotas sobre el. El me miro furioso.

“de regreso sobre el estanque, tu limpieza se hace dos veces cada día y si me vuelves a mojar, tendrás una buena cueriza después de cada una de tus limpiezas”

Regrese a esa terrible posición y el repitió el proceso, esta vez me hizo esperar diez minutos antes de permitirme desalojar.

Al terminar trate de ponerme mi ropa pero él no me lo permitió, me tomo del brazo y me llevo hasta el otro lado del granero.

Pinche indio...

Lo que vi ahí me sorprendió mucho, pero mas que nada me aterro. Pude sentir un escalofrió que subía por mi espina.
“Supongo que no habías visto uno de estos, se llama cepo y lo usaban anteriormente para castigar a los esclavos. Ahora lo usamos para castigar a los chamacos mugrosos que nos traen desde la ciudad”

(El cepo es un aparato de madera que sirve para inmovilizar un cuerpo, con dos maderas que cierran como una tijera horizontal, con tres agujeros, para las muñecas y el cuello. Esta a un metro del suelo, permitiendo que el prisionero pueda estar de pie, inclinado y aprisionado. Con su espalda, nalgas y piernas al descubierto)

Julián me puso en posición y cerro el cepo encima de mi, aprisionándome. Fue difícil evitar que las maderas pellizcaran mi cuerpo, eso dolería mucho...

Pero nada comparado con lo siguiente, Julián se saco el cinturón de nuevo y lo asesto justo a la mitad de mis nalgas. De lado a lado, pegando con el dobles del cuero contra mi cadera. Hiso mis nalgas bailar y luego mis piernas brincar. Fue terrible.

“no, no, no.... Estas loco, no me puedes hacer esto. Mi tío no lo permitirá. Es demasiado” grite como loco, tratando de atraer a mi tío. El cual salió de la casa y camino hasta el granero. Julián ya me había pegado cinco veces antes de que mi tío llegara a salvarme.

“hey, tío. Por favor dile que me suelte, me esta matando” mis nalgas se sentían en llamas, y se veían laceradas he hinchadas.
“Para nada, esto es lo que te mereces y te sugiero que te acostumbres. Aun no decido cual será tu rutina en el cepo, si serán dos o tres veces a la semana”
“sugiero que sea todos los días después de su limpieza” dijo Julián.
“Si tal vez, le hará mucho bien al niño, pero por ahora dejémoslo en dos veces a la semana, lunes y jueves, unos treinta cueros y diez varas, que te parece”
“noooooo, tío por favor no me hagas esto?”
“Cállate, estaba hablando con Julián”
“para empezar, si señor, esta bien, aunque supongo que podre castigarlo si falta a sus quehaceres?”
“Pero por supuesto, de la manera que quieras, no me tienes que pedir permiso”

Julián pronto siguió golpeándome, mi tío no hizo nada mientras este indio hacia trizas mis nalgas. Grite tanto como pude, y llore como un bebe hasta que se detuvo treinta azotes después.

“mira creo que esta te sirve” Julián tomo una rama delgada que le ofreció mi tío, azoto el aire un par de veces. La rama surcaba por el aire haciendo un chiflido que helo mis entrañas.
“Sé que no es lo mejor, pero servirá mientras e